Adele – ’21’

21 03 2011

Lanzamiento: 19 de Enero de 2011
Género: Pop / Soul
Sello: XL
Productor: Rick Rubin / Paul Epworth / Jim Abbiss / Fraser Smith / Ryan Tedder / Dan Wilson

21 es un número crucial.
Y si a eso le sumamos un viaje, tenemos como resultado una maduración musical inobjetable para cualquier detractor del factor tiempo.

Adele, la cantante neo soul del momento, patea el tablero desde el arranque con ‘Rolling in the Deep’ y levanta viruta con Rumour Has It’ cual ‘Les raboteurs de parquet’, aquel que luego morirá negligentemente en las típicas casas peronistas de Chicago.

Lejos de su Londres natal y en contraste a los arreglos en demasía, sumado a su característico despecho inocente con el amor, reflejado en su álbum debut, 19, encuentra en el sur de EE.UU. y de la mano de productores como el multiganador de Grammy, Rick Rubin (Red Hot Chilli Peppers, System Of A Down), Paul Epworth (Bloc Party, Primal Scream) y Ryan Tedder (Whitney Houston, Rihanna) una fuerza auténtica y desafiante, mamando del renombre y la diversidad de estilos (obviamente, entre ‘Chop Suey’ y ‘I Will Always Love You’ no existe solamente un Kevin Costner de por medio).

Crees que te vas a pasar todo el disco moviendo los piecitos dentro de la fusión lograda, con gran atino, del gospel, el blues, la música disco y chispas rockeras, pero llega la desazón al descubrir que se hunde en un pozo melancólico (‘All that I have is on the floor / God only knows what we’re fighting for’ ) a partir de ‘Turning Tables’, que nos recuerda más a su prototipo inicial.

Sin ser tan empalagosa, Adele sigue dándole letra y voz al amor frustrado, enfadado, ausente. Y no por eso deja de sorprender y cautivar con su voz rotunda.

Se destaca con una aceptable version de ‘Lovesong’ (The Cure) y se mete nuevamente en el bolsillo de los norteamericanos y compatriotas con la balada rompecorazones que faltaba (¿o sobraba?, a esta altura) ‘Someone Like You’, ubicándose en el puesto #1 de los charts de Irlanda y Reino Unido.

Más allá de que, al parecer, su destino es exitoso en la linealidad de lo popular, Adele ha demostrado lo valioso que resulta la experiencia, logrando quebrar el mainstream en destellos. Un importante avance en su carrera que seduce, dejándote la sensación de que puede ofrecer muchísimo más dentro de sus capacidades y el largo camino que aún le queda por recorrer.

6,5 de 10

Review by Furor de Antaño.





Saigon – ‘The Greatest Story Never Told’

22 02 2011

Lanzamiento: 15 de Febrero de 2011
Género: Hip Hop
Sello: Suburban Noize Records
Productor: Just Blaze, entre otros.

Y esta vez, vamos de la mano del hip hop, un género muy subestimado aquí en Latinoamérica. Este álbum tiene lo que se necesita para sorprendernos y, a su vez, encariñarnos con el estilo.

‘The Greatest Story Never Told’ no necesita mucho más que ritmo y una base sólida de funk y soul para atraparnos desde el track uno, ‘Station Identification’. A su vez, Saigon nos presenta otras grandes voces del rap y soul, como Jay-Z o Faith Evans.

Temas que destacan son ‘Come On Baby’, ‘Bring Me Down Pt. 2’ y ‘Give to Me’, sin duda (es inevitable mover la cabeza junto con estos temas). Una contra que tiene el lanzamiento es su poca diversidad y, al ser trece los temas que componen el LP, esto puede llegar a aburrirnos por momentos.

Saigon nos presenta su primera producción de estudio, que no es gigante y tiene sus fallas, pero tampoco disgusta, ni mucho menos. Rimas brillantes, voces gustosas por doquier y efectos bien pulidos demuestran que este género no debería ser subestimado y que espera a que le den una oportunidad. No es la mejor historia nunca contada, pero gusta por igual.

6.5 de 10

Review by Juan I Zapata.





Stryper – ‘The Covering’

21 02 2011

Lanzamiento: 15 de Febrero de 2011
Género: Hard rock
Sello: Big3 Records / Sony
Productor: Michael Sweet

Durante la exuberante (y un poquito terrorífica) década de los ‘80, junto con los cabellos despeinados al viento y una sobredosis de glam, surgieron las bandas de rock cristiano. Entre ellas, Stryper, un conjunto dedicado a proclamar a Dios, pero con onda, mucha onda. El tiempo pasó, cambiaron las calzas por tachas, aflojaron un poco con la religión, tuvieron algún que otro sobresalto y se separaron en 1992 para luego reencontrarse, alegrando a sus fans, en el 2003.

‘The Covering’, su último disco de estudio, tenía previsto nacer el 13 de octubre de 2010, pero se pospuso para darle más tiempo de gestación (y promoción) hasta el 15 de febrero de 2011. Como su título nos anticipa, es un disco de covers. La selección de temas es consistente, apuestan a canciones famosísimas y sin riesgos. Michael Sweet (líder y vocalista) sabe lucirse con la potencia de su voz, y la guitarra de Oz Fox aporta profesionalismo y solos que no tienen desperdicio.

Al anunciarse el disco, Stryper fue bastante criticado por la controversia que plantea no contener ningún cover cristiano. Sin embargo, Sweet aclara que solo quieren dar a conocer otro costado de la banda y dar tributo a quienes los inspiraron e influenciaron desde siempre.

Apretamos play y ‘The Covering’ nos recibe con ‘Set Me Free’ (Sweet) y ‘Blackout’ (Scorpions), respetando demasiado a los originales, con gran calidad y agregando algunos efectos de sonido más actuales. Siguen ‘Heaven And Hell’ (Black Sabbath) y ‘Lights Out’ (UFO) haciendo correr por nuestra sangre el hard rock más potente. Luego, con ‘Carry On Wayward Son’ (Kansas), nos encantamos con una repentina suavidad y delicadeza en la voz. Es el turno de ‘Highway Star’ (Deep Purple), que no le llega ni a los talones al original. ‘Shout It Out Loud’ (Kiss) inmediatamente nos pinta la cara y nos impulsa a saltar, hasta que se presenta ‘Over The Mountain’ (Ozzy Osbourne), que nos recuerda ‘Don’t need no astrology it’s inside of you and me’ y nos pone medio romanticones.

Con ‘The Trooper’ (Iron Maiden) la energía fluye y es imposible escapar; empezamos a enloquecer (los solos son realmente buenos). Continua ‘Breaking The Law’ (Judas Priest) y listo, ¿qué más se puede pedir? Nos vencen las ganas de romperlo todo y gritar.

Llega ‘On Fire’ (Van Halen), invadiéndonos de poder con una guitarra que no deja de fascinar y una voz muy bien lograda. Finalmente, ‘Immigrant Song’ (Led Zeppelin) aparece desde “la tierra del hielo”. Se acaban los covers, pero queda ‘God’, un corte rápido con un estribillo bastante pegadizo, que cierra el disco volviendo a sus orígenes cristianos, implorando ‘God… dark and blinded, we are burning, without you, God!’.

Stryper nos entrega algo simple, aceptable, no aporta novedades, pero sí calidad, y eso suma. El objetivo es homenajear, y con tanta experiencia en el ámbito lo logran con creces. ‘The Covering’ es un disco para degustar una vez, saboreando por un ratito el delicioso gusto de los recuerdos. Una vez digeridos, partimos a la búsqueda de un poco más de innovación.

6,50 de 10

Review by Melisa Blanca Tassano.





Beans – ‘End It All’

20 02 2011

Lanzamiento: 15 de Febrero de 2011
Género: Rap
Sello: Anticon
Productor: Robert Edward Stewart II

MC es lo que Robert Edward Stewart II (aka Beans, aka Mr. Ballbeam) pretende, divulga y siente ser. Pergaminos no le faltan: colaboraciones, participaciones y actos junto a Radiohead, Public Enemy, The Rapture, Missy Elliot, Vernon Raid y DJ Shadow, además de una carrera sumamente prolífica (como la de todo MC que se precie) y grandes dotes de productor, que se notan en ‘End It All’.

También se nota la ayuda recibida para redondear un lanzamiento casi sin fallos en ese aspecto: Four Tet, Sam Fogarino (Interpol), Tunde Adebimpe (TV on the Radio), DJ Nobody, Bumps, Son Lux y Clark, entre otros.
Y lo remarcamos porque es algo difícil de lograr con un tipo como Beans que está TODO el maldito tiempo recitando.

Para ser un MC, un nivel importante de pedantería es necesario. El hombre de White Plains, New York, comienza su tercer LP con ‘Superstar Destroyer’, repitiendo tres veces la siguiente frase: ‘I never lost and raise a boss / and never will cause I’m still the champion’. Buena, campeón.

Rápido, baja un cambio con ‘Deathsweater’ el tema más popero y armonioso del álbum. Sus rimas brillan y el estribillo moviliza todo el esqueleto con coros y gracia agudos por igual. ‘Gluetraps’ y ‘Electric Eliminator’ mantienen la propiedad en las rimas, pero no se toman un respiro. Beans siempre tiene mucho para decir.

El punto más raro de la presentación es ‘Blue Movie’, con una introducción opresiva, lírica y propagandista. El hombre le grita a su gran manzana: ‘New York: my mike is on fire’. No jodas.
Pero en el medio, siempre nos perdemos entre estrofas que no recordamos anotar porque ya estamos escuchando las siguientes a las que pasaron después de las primeras.
Antes del final, ‘Forever Living Fresh’ nos demuestra que cuando Beans intenta hitear, es uno de los mejores.

‘End It All’ son trece temas que podrían ser ocho.
‘End It All’ son ocho temas que resaltan.
‘End It All’ son cinco largos discursos de Beans que aburren.
‘End It All’ es un micrófono en fuego.
‘End It All’ no es un gran disco.
‘End It All’ es un buen disco.

6.5 de 10

Review by Facundo Zocola.





TEN – ‘Stormwarning’

17 02 2011

Lanzamiento: 15 de Febrero de 2011
Género: Hard rock
Sello: Frontiers Records
Productor: Dennis Ward

Tras varios años de silencio desde la edición de su ultimo disco, The Twilight Chronicles’ (2006), los chicos de TEN reaparecen con ‘Stormwarning’, un álbum bastante inspirado en el cual se justifican, en gran medida, los años transcurridos desde su ultima publicación.

El lanzamiento, con un formato conceptual rondando entre historias épicas y apocalípticas, como nos acostumbran las bandas de hard rock y metal melódico-sinfónico, consta de once canciones de producción bastante cuidada, arreglos, solos infernales y riffs para nada despreciables, con ciertos guiños cercanos al rock alternativo, que le dan una pizca de originalidad. Aunque bastante tímida para lo que podrían haber ofrecido, quizás por temor a desligarse de su clásico estilo.

Endless Symphony’ es el tema apertura y el más largo del LP con 7:26. Un inicio de percusiones, seguido de un piano bien melódico que no enganchan demasiado, pero, cuando la cosa parece tornarse aburrida, irrumpen unas guitarras afiladas realmente exquisitas, y las melodías, con ciertos tintes zeppelianos y unos solos estilo Marty Friedman, cobran sentido y atmosfera. Excelente arranque, aunque podría cortarse el primer minuto y medio.

Le seguirá otro buen corte, la pegajosa ‘Centre of My Universe’, con una tétrica melodía, riffs y solos al estilo Megadeth en sus mejores épocas, aunque bastante mas edulcorado.

El resto de los temas de ‘Storwarning’ bucea en medio de más riffs, solos y melodías bastante gancheras, aunque sin escapar de lo tradicional de este estilo sinfónico. Al menos, no a un nivel suficiente para que se despegue de otras bandas del genero. Termina haciéndose un poco largo para lo que ofrece (63 minutos con los mismos estilos de canciones, pasajes, riffs, solos y estructuras clásicas del hard rock) y, si bien las pistas son bastante buenas, no llega a haber tracks memorables o himnos que puedan individualizarse en la memoria colectiva.

Esto es lo mas recriminable para un disco de una hora de duración (‘Love Song’ es un tema aburrido de siete minutos, que pretende ser emotivo y no va para ningún lado). La falta de un poco mas de fuerza y contundencia en las canciones es otro factor que dilata un poco el disfrute; la sensación de que “se puede ir mas allá”.

No obstante, mención aparte merece la canción ‘Book of Secrets’. Un tema de producción menos hinchada, que va al grano con guitarras sucias y voces rasposas, aunque manteniendo cierto carácter melódico. Cercano, incluso, al estilo grunge de los ’90, de bandas como Alice In Chains o Stone Temple Pilots. De hecho, en esta canción, no eran necesarios solos tan aparatosos como los presentes en el resto de la producción.

Otros temas que se destacan y mantienen a ‘Stormwarning’ en buen nivel: el tema homónimo, por su indiscutible poder melódico, ‘The Darkness’, ‘Destiny’ (de majestuosos pasajes medievales) y  ‘The Wave’, un tema suave con una melodía irresistible, que impacta de entrada y no aburre en ningún momento.

Si bien es un disco que no cambiara la historia del rock, ‘Stormwarning’ es un producto que disfrutarán variados públicos. Sobre todo, aquellos que aun añoran los solos espectaculares, las power ballads, los pasajes épicos que evocan historias medievales y los riffs semi-empalagosos. Pero también puede resultar, en cierta medida, atractivo para los oyentes de estilos más alternativos.

6,5 de 10

Review by Emanuel Muñoz.





Yuck – ‘Yuck’

16 02 2011

Lanzamiento: 15 de Febrero de 2011
Género: Lo-fi
Sello: Fat Possum Records
Productor: Yuck

Antes de escuchar de qué se trataba, ‘Yuck’ ya se había ganado un par de puntitos. No sabemos si es por el nombre onomatopéyico, por la tapa del disco, porque los integrantes de la banda son de diferentes partes del mundo (desde New Jersey hasta Hiroshima) o un mix de todo eso.

Teníamos algo enfrente, no sabíamos con certeza de que se trataba, pero se lo veía con buenos ojos. Y la verdad es que no decepciono. No nos confundamos: no es algo de lo que le vas a hablar a tus nietos, pero está muy bien.

El álbum tiene un tinte muy noventoso y de a ratos suena a Sonic Youth o Pavement. Una mezcla de temas movidos como Get Away’, ‘Holling Out’ y ‘Georgia’ (futuro single), con pistas un poco mas tranquilas. En algunos casos medio aburridas, y en otros todo lo contrario.

Suicide Policeman’ es otra de las canciones interesantes que tiene ‘Yuck’ para ofrecer. Nada novedoso, pero posee melodías frescas, lindos arreglos y funciona como un pulmón para el lanzamiento.

Suena como sonarían los ‘90 tocados hoy. Si querés eso, tenés que darle una chance. No es memorable, pero se pueden sacar un par de temas que está bueno tener en el playlist.

6,5 de 10

Review by Federico Milstein.





The Bridge – ‘National Bohemian’

9 02 2011

Lanzamiento: 01 de Febrero de 2011
Género: Americana
Sello: Wood berry / Thirty Tigers
Productor: Steve Berlin

The Bridge apuesta a un género difícil. E inviable comercialmente. Y, ciertamente, muerto. Muertísimo. Lo hacen bien cuando nadie más lo hace ni querría hacerlo. ¿Por qué? ¿Es necesario?
Las respuestas son porque sí y no. Pero no les importa.

Es más la música que uno escucha en una película de Robert Rodríguez que la que suena en la radio. Mandolinas, bajo de perfil, bueno, ejem, bajo, guitarras con influencias bluseras y flamencas y cadencias que no son las de la música actual. Jam. Roots. En resumen: ritmos inoportunos para lo laxo de la industria y de la demanda musical.

‘National Bohemian’ tiene once pistas, todas distintas, que se comparten la identidad del jam, del roots, del blues, del soul sureño y del R&B. Suena, siempre, a carretera, a barras y estrellas, a sombreros de cuero crudo y a polvo en las botas. Los seis miembros del grupo cumplen con extremada madurez la cuota de músicos que se necesita para esto y se nota que se divierten haciendo aquello que a nadie importa. Cubriendo un terreno musical que nadie quiere con sólida interpretación, soberbia voz de bar de ruta, vientos cumplidores, teclados rítmicos y una heterodoxia que sorprende dado lo pulido del producto final.

‘Sanctuary’ abre el disco con cadencia, con guitarras al frente y con una fuerte (fortísima) presencia vocal, que en ningún momento abandona a ‘National Bohemian’. ‘Chávez’ es el ejemplo perfecto cuando hablábamos sobre la música de película de Robert Rodríguez. Es imposible no sonreir e imaginar desierto y disparos al escucharla. El disco mantiene esa textura y le suma R&B y sigue jameando y se interna en varias formas del mismo clima.

‘Moonlight Mission’ es música de rancho: acústicas, cadencia, voz arrastrada y mandolina. Steve Berlin produce a The Bridge y eso es muy saludable para el producto final. Este productor ganador de Grammys le saca el punto justo a lo clásico que ‘National Bohemian’ quiere sonar. El disco decae luego, en el centro de sí mismo, en varias canciones que mantienen el fondo, pero no tienen mucha forma. Levanta con ‘Rosie’, que es una bomba y luego vuelve a ciertos vaivenes que no empañan por completo al álbum pero que no lo dejan como a una joya.

‘National Bohemian’ es la alegría de este sexteto de músicos yanquis hasta la médula de tener todos los días para hacer la música que tienen en la sangre. Y así lo dice su cantante, Cris Jacobs: “That was, and always will be, the heart and soul of our band. American music is where we come from.” ‘National Bohemian’, caballeros, es, para usar palabras fatales, Americana. Una palabra casi perdida para una nación de trescientos millones de habitantes encerrada entre dos océanos.

6,5 de 10

Review by Fernando Urralburu.








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