The Chapman Family – ‘Burn Your Town’

18 03 2011

Lanzamiento: 07 de Marzo de 2011
Género: Post-punk
Sello: PIAS Recordings
Productor: Richard Jackson

Después de cuatro años en el horno y varios singles a modo de adelanto, finalmente salió el disco de The Chapman Family. La propuesta es sombría, como la mayoría de sus compañeros de género, pero esto no opaca la fuerza y el talento que los miembros de la banda irradian.

Con un trabajo de producción importante, nos presentan un poco más de 40 minutos de vacíos, melancolías y odios post-punk, de los cuales (siguiendo con la metáfora de la familia) probablemente los padres sean Joy Division o Bauhaus.

En líneas generales, el track-list es muy acertado para lo que los Chapman proponen. El recorrido nos lleva con altas anímicas como ‘Anxiety’ o ‘Sounds of the Radio’ y bajas como ‘1000 Lies’ o ‘She Didn’t Know’, pero flaquea en temas como ‘Kids’ o ‘All Fall’, que si bien son correctos cuando se los aísla, no condicen con el resto del álbum.

Phil Chapman, el hombre detrás de la bateria, es la joya de Burn Your Town. Si tocara track por track sin sus compañeros, el resultado nos transmitiría una sensación bastante cercana a la que nos produce el conjunto. Generalmente, se limita a acompañar con patterns simples (o no tanto), los cuales siempre son acertados. Pero en cuanto toma algo de protagonismo se puede apreciar que es, sin duda, un talentoso. Dos de sus trabajos más interesantes son la mencionada ‘1000 Lies’ y ‘A Million Dollars’.

Este cuarteto de Stockton-on-Tees tiene mucho para dar. Esperemos que no tarden otros cuatro años para ofrecernos otra probada de lo que son capaces de hacer.

7 de 10

Review by Federico Milstein.





The Baseball Project – Volume 2: ‘High and Inside’

13 03 2011

Lanzamiento: 01 de Marzo de 2011
Género: Alternative rock
Sello: Yep Roc
Productor: Adam Selzer

Los 90’ siguen más vivos que nunca. Y a pesar de vivir en 2011, es la primera idea que se nos viene a la cabeza escuchando Volume 2: High and Inside de la flamante agrupación The Baseball Project, que tiene entre sus filas a respetados músicos de la escena under del indie americano, entre quienes destaca el guitarrista de R.E.M., Peter Buck.

La segunda placa de esta interesante banda nos trae una colección de agradables canciones de corte indie rock alternativo, que, sin ser demasiado pretenciosas, logran su cometido: hacernos pasar cuarenta y dos minutos de divertidos momentos de rock pop ganchero y melodías pegadizas y fácilmente coreables.

El disco se abre paso con la nostálgica y hitera ‘1976’, con distorsiones muy sutiles y fraseos de guitarra adictivos, con unas voces que inmediatamente nos remiten a R.E.M. o incluso los primeros Pavement; el “always nineteen seventy-six” se graba como un tatuaje en el oído.

‘Panda and The Freak’ ofrece un punk rock seguro de sí mismo que merodea entre los Ramones mas descontrolados mezclados con unas estructuras medio Nirvanescas; pegadiza, potente, pop, lo tiene todo para enganchar.

A los temas antes mencionados seguirán otros interesantes momentos de revival alternativo, como la simpática ‘Fair Weather Fans’, un tema con colores de Weezer lleno de buenas vibras ideal para escuchar en un descapotable llegando a la playa; la soberbia ‘Don’t Call Them Twinkies’, un tema poderoso y sobrio al mismo tiempo, con un inicio de guitarras demoledor que incluye distorsiones y wah, y unas estrofas que valen la pena tararear por su enorme poder melódico y de disuasión hasta la llegada del estribillo, el clímax que eleva a la canción casi al status de himno; si hubiese aparecido en los 90’, hoy sería recordada como tal.

La popera ‘Chin Music’ quizá no aporte demasiado al disco; si bien la melodía no deja de tener su gancho y los pianos cabaretescos suenan interesantes, puede resultar ciertamente aburrida en comparación a la seguidilla de buena calidad apreciada hasta el momento.

‘Buckner’s Bolero’ será el momento más aburrido del disco. Un tema demasiado tranquilo, monótono y largo (casi seis minutos de mismo ritmo, misma melodía, misma estructura, y un crescendo que nunca llega a desarrollarse). ‘Tony (Boston’s Chosen Son)’ nos devolverá de una cachetada a la buena orbita de la primer parte del disco en medio de guitarras psicodélicas con influencias de Oasis y unas voces reverberadas con tintes góticos tenebrosos a lo Bauhaus que serán escoltadas por solos y riffs de gran contundencia.

La descaradamente ramonera ‘Ichiro Goes to the Moon’ lleva a que las piernas del oyente cobren vida propia y las ganas de saltar no sean voluntarias; la melodía es perfecta, la emotividad y las guitarras pseudo-disonantes que frasean sobre esos power chords también lo son, y así se conforma todo un hit de dos minutos verdaderamente aplaudible.

Sobre el final del disco, nos encontramos con la rockanrollera y aburrida ‘The Straw That Stirs the Drink’ que peca de la misma monotonía de ‘Chin Music’. La melódica ‘Look Out Mom’, con unas campanillas navideñas y una melodía que a primera escucha puede resultar extraña, pero que gana y mucho cada vez que el oído cata sus variados matices, sobre todo en como la voz se acompaña muy bien de unas simples pero efectivas guitarras apenas distorsionadas y un solo de lo mas torcido y desprolijo, pero extremadamente hipnótico, de esos que solo Kurt Cobain hacia.

Cierran la acústica ‘Pete Rose Way’, que sin ser sorprendente, causa ternura y se le agarra cariño por la sinceridad de su pequeña gran melodía que acompaña durante dos minutos; la popera y poco carismática ‘Twilight of My Career’, que no es más que una variante de otros temas del disco, y la balada acústica e intimista ‘Here Lies Carl Mays’, con unos coros estilo Queen y un ambiente melancólico y de atardecer con sonidos de fondo. Se nota a la legua que el tema busca emocionar y hay que reconocer que lo consigue dándole un broche de oro más que decente al álbum.

Volume 2: High and Inside es un disco de grandes canciones alternativas mezcladas con unas pocas algo menos interesantes, pero que sin dudas merece la pena ser escuchado y disfrutado, para recordar un poco de esa inocencia juvenil perdida que no se olía hace tiempo en un disco de rock, para ser más precisos, desde los años 90’.

7 de 10

Review by Facundo Zocola.





Lykke Li – ‘Wounded Rhymes’

11 03 2011

Lanzamiento: 25 de Febrero de 2011
Género: Pop
Sello: LL
Productor: Björn Yttling

Li no está sola. Li está, de hecho, muy bien acompañada. Ofrezcan a Björn Yttling (Peter Björn & John) y a uno de los más importantes colaboradores de la historia del pop, el gran Rick Nowels, como padrinos y tendrán a más de un artista reconocido haciendo fila para sacar un número.

Tiene a la prensa de su lado, también, y, en parte, se lo ganó. Después de un muy buen debut, Wounded Rhymes le llega en unos mucho más maduros casi veinticinco años para ir definiendo una carrera prominente.

Cuando el disco es popero, pega de lleno y está bueno (‘Get Some’, ‘Youth Knows no Pain’, ‘Rich Kids Blues’), mientras que cuando intenta ser meloso y proponer himnos antes que canciones, acierta algunas veces (‘Sadness is a Blessing’, ‘Love Out of Lust’) y derrapa en otras (‘I Know Places’, ‘Jerome’).

El problema de Lykke es que canta muy bien. Y la voz le da para más que simple pop. Sin embargo, podría definirse dentro del estilo con una notoriedad mayor, sin tener que incurrir en el folk de piano (‘Unrequited Love’) que no está mal como propuesta, pero sí como suya.

La ventaja de Lykke es que canta muy bien. Y que tiene una soberbia producción y tutelaje a cargo de Björn. Y el ingrediente hitero de Rick.

Wounded Rhymes está bien. Está muy bien. Pero podría estar un poco mejor.

7 de 10

Review by Facundo Zocola.





DeVotchKa – ‘100 Lovers’

8 03 2011

Lanzamiento: 01 de Marzo de 2011
Género: Alternative rock
Sello: Anti
Productor: Craig Schumacher

DeVotchKa son cuatro músicos que tocan casi doce instrumentos.

‘100 Lovers’ es un álbum que no deja de hacernos saber, en ningún momento, que este viaje indie-folk-experimental-latino-rumano-ruso-punk está siendo guiado por una banda competente y con oficio más que demostrado y que la propuesta general de DeVotchKa se está desarrollando con riqueza verdadera.

‘The Alley’ abre el disco con un piano y luego las cuerdas se hacen cargo de todo el volumen musical de ‘100 Lovers’. ‘All The Sand In All The Sea’ aprovecha la capacidad vocal de Nick Urata, que se despacha con un “and don’t forget me, look back fully / Here’s the part that always gets me”, que deja bien en claro que buscan estos chicos líricamente.

El álbum alterna tracks que tienen cierta velocidad (para la propuesta) como el efectivo single que nombra el disco, que es lo más cercano a una canción pop regular que vamos a encontrar, con ritmos latinos marcadísimos (‘Contrabanda’), donde un acordeón y los vientos se ponen mariachis, con ritmos complejos que suenan a Europa del Este (‘Ruthless’, ‘The Common Good’, ‘Bad Luck Heals’), con temas que proponen un tránsito marcadamente más lento, como ‘Sunshine’, que cierra el disco de manera eficiente y griega.

La producción es de Craig Schumacher, que siempre se lució con Calexico y esa experiencia (y esa solidez) se nota en este disco.

‘100 Lovers’ parece por momentos en deuda con el primer trabajo de Arcade Fire y tal vez lo esté. Eso no importa. La propuesta de esta banda de Denver puede no ser la más accesible pero es sincera, es gratificante y es completa. MUY recomendado.

7 de 10

Review by Fernando Urralburu.





Lauren Pritchard – ‘Wasted in Jackson’

3 03 2011

Lanzamiento: 22 de Febrero de 2011
Género: Pop
Sello: Universal / Island
Productor: Lauren Pritchard

Lauren Pritchard es encantadora. Tiene una voz hermosa (parecida a la de Joss Stone) y mejor ni empezar a hablar de ella como mujer.

‘Wasted in Jackson’, como su nombre lo indica, son las crónicas de Lauren adolescente en su Tennessee natal, acompañadas por un soul-funk ejecutado a la perfección por la banda que la acompaña. Desde peleas con novios que terminan en pastillas (‘Painkillers’) hasta las ganas de crecer y escapar del pueblo que le surgen a toda joven estrella (‘Wasted in Jackson’).

En cuanto a letras, ‘Bad Time to Fall’ es lo más divertido del disco: repite ‘You’re not gonna ger a happy song today from me’, acompañado de un ritmo que, al igual que la mayoría del resto de los temas, transmite justamente alegría.

Musicalmente, el producto es impecable. La precisión y perfeccionismo del género, van de la mano con las líricas, sin opacar ni por un segundo al claro protagonista, que es la voz de Lauren.

Con idas y vueltas entre melancolía y alegría que rozan lo pop, ‘Wasted in Jackson’ son once tracks amenos para escuchar. Sobre todo si es un domingo y estás desayunando al sol.

7 de 10

Review by Federico Milstein.





Julianna Barwick – ‘The Magic Place’

1 03 2011

Lanzamiento: 22 de Febrero de 2011
Género: Electronic / Ambient
Sello: Asthmatic Kitty
Productor: Paul Gold

Un bosque, un lago, un animalito que nos mira de reojo, un coro angelical que transmite paz… mucha paz. ¿Dónde estamos?  Fuimos transportados a ‘The Magic Place’, un rinconcito que Julianna Barwick nos ofrece para el relax.

‘The Magic Place’ se construye en base a un piano y a la suave voz de Barwick. Nos sumergimos en este universo de relajación absoluta con ‘Envelop’, que suena casi a capella, entonando un himno cósmico. El corte, ‘The  Magic Place’, es simple, personal  y parece un susurro digno de una sirena que ruega ser encontrada.

Continuamos nuestro spa musical: aparece ‘Bob in Your Gait’ como un eco lejano, muy lejano, tanto que lo creemos proveniente de la montaña más alta. ‘Prizewinning’ nace del silencio y va creciendo en voz y contenido hasta que transcurren cuatro minutos desde el comienzo de la canción y decide hacernos viajar en un safari, con un tambor que nos guía hacia las profundidades de África (sí, Barwick nos quiere hacer recorrer el mundo dentro de su paz). Terminamos el tour con ‘Flown’, que cierra sin sobresaltos, con un solo de piano agradable y muy constante (como todo el disco).

‘The Magic Place’ podría convertirse tranquilamente en la música de fondo de una clase de yoga, de una sesión de masajes, de un restaurant a lo “new age” o de cualquier actividad que implique cierta presencia espiritual.

Son nueve temas tranquilos, sin contrastes y sin exuberancias. No busca resaltar, Julianna es transparente, franca (un tanto repetitiva) y, dentro de las limitaciones del género, logra un buen producto para tener en cuenta cuando necesitamos un momento para poner la mente en blanco y no pensar más que en pajaritos que nos cantan maravillas al oído.

7 de 10

Review by Melisa Blanca Tassano.





East River Pipe – ‘We Live in Rented Rooms’

28 02 2011

Lanzamiento: 15 de Febrero de 2011
Género: Lo-fi
Sello: Merge
Productor: Fred Cornog

Fred Cornog es un tipo simple. Alcohólico rehabilitado devenido en empleado de Home Depot y padre de familia, su vida se comparte entre el trabajo y su departamento, donde lleva 17 años grabando.

Dicho esto, vale aclarar que Fred Cornog es, también, un músico simple. Lo era cuando fundó su unitario musical denominado East River Pipe y sacó ‘Shining Hours in a Can’, allá por 1994, y lo es hoy cuando arrima su séptimo disco bajo el mismo proyecto, ‘We Live in Rented Rooms’.

En el medio, queda una carrera llena de creatividad, con discos hechos de cuerdas y acompañados por la percusión mínima e indispensable que tocan las temáticas de todo hombre simple: el infortunio, el desamor, la pobreza y sus adicciones. Musicalmente se lleva muy bien con el pop oscuro de Stephin Merritt y conlleva a oyentes tan acérrimos y tan variados como David Byrne, Lambchop y The Mountain Goats a versionar algunos de sus temas en más de una ocasión, ante la aversión de Cornog por los escenarios.

De toda esta fórmula no podía salir, sino, un disco tan simple como ‘We Live in Rented Rooms’. Pero su simpleza, al igual que la de su compositor, no deja de hacerlo bueno.

La abundancia de sintetizadores que se introducen en ésta ocasión no lastiman la producción casera que ambienta el trabajo en general y las pistas pre-grabadas de baterías y las líneas de bajo mantienen un ritmo mántrico sobre el cual las guitarras dan pinceladas de armonía, que nunca son constantes pero sí entrañables.

Así abre, de hecho, en ‘Backroom Deals’: con la voz característica de Cornog grabada en doble canal sobre un mar de sonidos que por momentos suenan inconexos, y por otros inseparables. Fórmula que se repita a lo largo del LP en varias ocasiones (‘Cold Ground’, ‘I Don’t Care About Your Blue Wings’, ‘When You Were Doing Cocaine’) y que se quiebra notoriamente en ‘Tommy Made a Movie’, una balada pseudo-electrónica que no suena mal por si sola, pero que desentona con el resto del álbum. Para el final, queda el trabajo de producción más interesante, donde Cornog hace gala de un sinfín de tracks vocales que acompañan el relato de ‘Three Ships’.

Sería deshonesto decir que ‘We Live in Rented Rooms’ introduce realmente algo nuevo a lo que ya se conocía de Cornog, pero no deja de ser precioso dentro de la regularidad de un artista que se sabe expresar y lo pone vigente en ésta ocasión.

7 de 10

Review by Gonzalo Rolón Morinelli.








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