The Death Set – ‘Michel Poiccard’

17 03 2011

Lanzamiento: 15 de Marzo de 2011
Género: Alternative rock
Sello: Counter Records
Productor: Johnny Siera / Daniel Walker

The Death Set es una bomba y si explota rompe todo.

La banda no pasa sólo por lo musical. Tanto la estética de los discos y pósters, como sus shows, son absolutamente vanguardistas. Michel Poiccard, su segundo trabajo de estudio, no es una excepción. Treinta y cinco minutos, diecisiete tracks, varios nombres graciosos y fiesta, mucha fiesta.

Desde el tema numero dos (ya que el primero son cinco segundos de una voz robótica diciendo “I wanna take this tape and blow up ya fuckin’ stereo“) conecta una seguidilla de no más de ocho minutos en la que, con sólo cuatro temas, nos pinta un poco el panorama que está por venir (aunque siempre hay que esperar más sorpresas tratándose de The Death Set): ‘Slap Slap Slap Pound Up Down Snap’ arranca con un descontrol y frenesí que se continua en ‘We Are Going Anywhere Man’ y se plasma por casi toda la extensión del producto.

‘Can You Seen Straight’ baja un poco la tensión, y demuestra que The Death Set no está acá solo para hacer ruido. Es apto para todo público y suena muy bien.

‘Is That a French Dog?’ y ‘I Miss You Beau Velasco’ son dos homenajes al difunto Beau Velasco, amigo y co-fundador de la banda. El segundo, aunque lejano del estilo general de la banda, es sin duda una de las mejores y más emotivas partes del producto.

Entre gritos y melodías fiesteras, que nos plantean la duda si estamos escuchando Los Campesinos o Black Flag (si, es así de extremista) aparece otra de las sorpresas que tiene guardada la banda liderada por Johnny Siera: un instrumental de menos de 30 segundos que se llama ‘Kittens Inspired By Kittens’ mezclando bases pregrabadas y scratching con sonidos oníricos y maullidos de gatos.

Seguir hablando de las bondades y lo que tiene para ofrecer The Death Set es en vano. La fiesta no se puede describir con palabras.

9 de 10

Review by Federico Milstein





PJ Harvey – ‘Let England Shake’

17 02 2011

Lanzamiento: 14 de Febrero de 2011
Género: Alternative rock
Sello: Island
Productor: PJ Harvey, John Parish, Mick Harvey, Flood

‘Let England Shake’ es el enfoque de lo que día a día se mantiene en penumbras y merece atención.  Un punto de vista que pretende sensibilizar y sumar adeptos. La mejor manera que PJ Harvey encontró para comunicar lo que considera importante y su necesidad de lograr que la mayor cantidad de personas se reconozcan en su canto y no repriman las emociones.

El octavo trabajo discográfico de Harvey resulta ser el más accesible en lo melódico, influenciado en su totalidad por la música popular de ninguna parte en particular (logrando su cometido de generar un sonido estimulante con melodías que provocarán cantar).

Las letras, a las que dedicó dos años para su elaboración, poseen el lenguaje más crudo y honesto. Pero la sorpresa no está en su capacidad de representar en cada palabra la brutalidad del mundo en que vivimos, sino en la de reinventarse en cada registro (como hace veinte años nos tiene acostumbrados) y conseguir que su voz se deforme hasta convertirse en esa cuota de esperanza que necesitamos para mantener la marcha firme.

Destacar una canción es tarea complicada en un disco al que no le alcanzaría ser reconocido como uno de los mejores del año. Y nos atrevemos a decir esto porque no es corriente encontrarse con un lanzamiento que se libere de la prisión temporal y traspase los límites territoriales.

El pelotón que acompaña a Harvey hasta ahora sigue ganando batallas. Las canciones no necesitan un prólogo sobre sus letras cargadas de violencia, conflicto y esperanza.
Simplemente resta escuchar con atención su narración de esta historia de amor y decepciones que ofrece una nación y de antemano saber que si no te moviliza, debés ser de otro planeta.

9 de 10

Review by Paola Roxana Duré.

 

PJ Harvey – Let England Shake





Cut Copy – ‘Zonoscope’

12 02 2011

Lanzamiento: 08 de Febrero de 2011
Género: Electropop
Sello: Modular
Productor: Dan Whithford

Pudimos haber puesto un mensaje subliminal en la crítica implicando que ‘Zonoscope’ merece ser escuchado. O redondear la idea de mil maneras diversas, pero en esta ocasión vamos a ser concisos y por eso desde el principio te tiramos la posta: ¡Escuchalo!

Así es: escuchalo entre signos de exclamación. Porque este disco provoca ese sentimiento que se compara a cuando de chicos descubríamos algo grandioso y necesitábamos compartirlo con todos para un mayor deleite.

¡Escuchalo! Porque es uno de los lanzamientos esperados del 2011 y no defrauda a quienes disfrutamos la evolución de Cut Copy, que supo dejar en claro que desde Australia la música tiene otra intensidad (‘Bright Like Neon Love’) y es posible conquistar las pistas de baile de todos los continentes (‘In Ghost Colours’).

‘Zonoscope’ mantiene los cimientos del synth pop como base sólida del estilo de la banda, pero con una estructura en la que preponderan los sonidos orgánicos (y la percusión es el toque distintivo).

Dan Whithford se encargó de la producción del disco. Si su idea inicial era lograr un sonido hipnótico, nada tiene que envidiarle al flautista de Hamelín. Porque el encantamiento es efectivo desde ‘Need You Now’, que está cargado de efectos sucesivos que se funden con su voz (y brinda autonomía a cada parte de nuestro cuerpo entre sonidos de campanas, coros y el uso apropiado de sintetizadores), hasta ‘Sun God’ que, de manera única, reúne todos los elementos que definen el new wave con la electrónica experimental, sostenidos por cambios instrumentales tenues (que controlando el ritmo, nos devuelve a la realidad).

‘Zonoscope’ representa la evolución de la banda no solo en cuanto a sonido, sino también en cuanto a composición, ya que a partir de este tercer lanzamiento, Cut Copy se presenta como un cuarteto, con la incorporación del bajista Ben Browning, quien se destaca en ‘Pharaohs & Pyramids’ y ‘Take Me Over’ (hit que tiene la duración exacta).

¡Escuchalo! Porque es bastante llamativo que un disco que fue grabado en un complejo industrial, de la mano de ‘Blink and You´ll Miss a Revolution’ y ‘Corner of the Sky’, rescate ritmos primitivos que podrían animar el atardecer de una isla paradisíaca. Y porque sorprende que ‘Strange Nostalgia for the Future’, ‘This Is All We´ve Got’ y ‘Alisa’, donde la experimentación y la psicodelia se destacan, suenen tan frescos.

Dejate llevar por este lanzamiento que nos devuelve el control al momento de escuchar música, porque ‘Zonoscope’ es para escuchar sin interrupciones. Olvidate del modo aleatorio y sin miedo ponelo en repetir, porque es un trabajo progresivo muy bien pensado, capaz de magnetizar a quienes se rindan ante esta nueva propuesta, que nos saca del estado de euforia que provocó su antecesor plagado de cortes y nos lleva a un nivel más profundo de apreciación de Cut Copy.

9 de 10

Review by Paola Roxana Duré.





The Go! Team – ‘Rolling Blackouts’

7 02 2011

Lanzamiento: 30 de Enero de 2011
Género: Indie-pop
Sello: Memphis Industries
Productor: The Go! Team

Aquel que afirma que ya no queda nada por inventar en la música, nunca supo de The Go! Team. Ese proyecto que siete años atrás se gestó en la cabeza de Ian Parton y que nació en el garage de la casa de sus padres como una one-man’s band llena de samples e instrumentos erráticos con el exitoso ‘Thunder, Lightning, Strike’, hoy es un sexteto-fenómeno del avant-pop que no para de volar cabezas y que, desde hace unos días, nos deleita con su tercer álbum: ‘Rolling Blackouts’.

Cuando todo parecía indicar que la banda de Brighton había terminado de formar un estilo del cual no se podían desmarcar con ‘Proof of Youth’, su segundo disco, Parton trae varios cambios para la receta de este nuevo trabajo: el rock incipiente y frenético fue dejado de lado en favor de un pop más limpio y mejor logrado, pero que tiene en común con sus dos antecesores esas esporádicas apariciones estelares de soul y funk que nutren al álbum en los momentos y las dosis justas.

Prueba de ello es ‘Burst-Out Brigade’, un tema con sabor a banda escolar norteamericana de entretiempo y en contraste directo con el aroma a pop japonés y algodón de azúcar de ‘Ready To Go Steady’.

‘Yoshimi Theme’ y ‘Super Triangle’ son dos instrumentales que evocan a un popurrí de videojuegos de los ’90 con sus detalles de teclados sobre armonías ambientales. ‘The Running Range’ es una mezcla (efectiva) de funk en forma de un bajo lleno de distorsión con una melodía western en guitarras acústicas e instrumentos de viento, y forma, junto con la homónima ‘Rolling Blackouts’, el dúo más solido en cuanto a construcción.

La voz de Ninja, la carismática MC que pone el rostro a la banda, desaparece por largos momentos para darle espacio a una lista de privilegiados invitados como la melodiosa Satomi Matsuzaki de Deerhoof (‘Secretary Song’) o la tímida voz de Bethany Cosentino, vocalista en Best Coast (‘Buy Nothing’s Day’). Incluso las participaciones en el micrófono de la multi-instrumentalista Kaori Tsuchida son más consistentes que en los trabajos previos.

Si sus dos discos anteriores eran la base del éxito, ‘Rolling Blackouts’ es la punta del iceberg. Desgraciadamente, quizás la frase sea literal y no haya nada más encima, ya que Parton anunció que éste sería el último LP en conjunto de The Go! Team. Sea verdad o no, los trece tracks que nos dejan en ésta ocasión son una joya que vale por sí sola.

9 de 10

Review by Gonzalo Rolón Morinelli.





Young The Giant – ‘Young The Giant’

29 01 2011

Lanzamiento: 25 de Enero de 2011 – [lanzado digitalmente 26/10/2010]
Genero: Indie Rock
Sello: Roadrunner Records
Productor: Joe Chiccarelli

Este tipo de situaciones no se dan a menudo: que un álbum prometa y que luego cumpla. ‘Young the Giant’ lo hace. Desde el vamos, incluso el nombre nos atrae. Esta banda, encabezada por Sameer Gadhia, nos trae un CD repleto de melodías dispuestas a ser hits instantáneos que todos querríamos escuchar. Cada uno de los temas propone frescura y belleza.

‘Apartment’, el primer track, es una canción tranquila que se luce por la melódica guitarra de Jacob Tilley y la voz suave y dulce de Gadhia; una canción que nos trae alegría al corazón. Continuamos con ‘My Body’, que formó parte del primer single, rockera y popera por igual. Y sin igual. Sonidos cálidos, ubicuos.

El tercer tema, ‘I Got’, nos desvía hacia a una sensación veraniega, con ritmos más alegres, que no dejan de ser profundos. ‘Cough Syrup’, cuarto track, nos invita a disfrutar un sonido romántico, apasionado.

Los dos temas que le siguen (‘God Made Man’, ‘Twelve Fingers’), rompen el esquema sin abandonar la naturaleza tranquila de la banda. Nos alegran el día y, más importante aún, predicen que el CD en su totalidad no fallará. ‘’Strings’’ y ‘’Your Side’’, continúan el buen trabajo. Incluso dejan caer algunos toques de Synth por ahí. La propuesta continúa con ‘Garands’: esperanzadora, hermosa, deliciosa. En la recta final se nos presenta ‘Street Walker’, misteriosa y rápida, que no quita ni lo bailable ni lo cantable, realmente preciosa. El penúltimo track, ‘Islands’, nos eleva hacia lo desconocido, nos dice que hay algo más de profundidad, más de vacío. Finalmente el álbum concluye con el tema ‘Guns Out’: batería bien marcada y una voz creciente que anuncia el fin de esta obra maestra.

Resulta difícil descifrar qué es lo que hace a esta banda tan buena. Una combinación perfecta de Keane y de Coldplay, con toques de Vampire Weekend por momentos. Nos trae alegría y profundidad. Un solo paquete al que le sumamos la pulida producción de Chiccarelli (The Shins, My Morning Jacket, Counting Crows), teniendo como resultado una explosión de sentidos perfectamente lograda.

‘Young the Giant’ es lo que prometió ser y más. Sin duda va a estar entre los mejores lanzamientos del año.

9 de 10

Review by Juan I Zapata.





Iron & Wine – ‘Kiss Each Other Clean’

27 01 2011

Lanzamiento: 25 de enero de 2011
Género: Alternative Rock
Sello: Warner Bros.
Productor: Brian Deck

El barbado Sam Beam nos entrega ‘Kiss Each Other Clean’, su cuarto disco de estudio y el primero para la multinacional Warner Bros., detalle que a más de uno haría pensar en incrementar ventas a costa de un estancamiento creativo.

Durante los primeros casi cinco minutos que dura ‘Walking Far From Home’, adelanto lanzado hace dos meses, parece reafirmarse la idea, murmurando por lo bajo lo que se temía.

En una entrevista, el mismo Samuel declaraba su intención de crear un disco que fuera más pop y que sonara como la música que la gente escuchaba en los ‘70 en el auto de sus padres. El resultado fue el de una turba descontenta que se manifestó en contra del nuevo rumbo de Iron & Wine, tal como (salvando las distancias) lo hiciera el público con un Bob Dylan eléctrico.

Más allá de este descontento, que se entiende ya que el álbum tiene una sobreproducción, ‘Kiss Each Other Clean’ es un gran, gran disco con grandes canciones. Son los arreglos cuidados, acertados, oportunos, entre los que se funde la voz de Beam, que terminan de resaltar la enorme calidad del lanzamiento, contando con un actor secundario que roza el protagonismo: una banda.

El bajo introductorio de ‘Me and Lazarus’ nos orienta hacia algo sumamente agradable, desarmando la primera impresión y dando comienzo a una de las canciones más pegadizas con un ritmo alegre y divertido. ‘Tree By The River’ reúne esa sensación que Beam narraba en su declaración, en una de las melodías más dulces del álbum, junto con ‘Half Moon’, donde las voces y las cuerdas resaltan una profundidad y una sensibilidad notorias para dejarse llevar y adentrarse en la psicodelia que nos invade en ‘Rabbit Will Run’.

Resulta evidente la capacidad para manejar los hilos del disco, mostrando en ‘Godless Brother In Love’ a un Beam más expuesto y personal. Acto seguido, ‘Big Burned Hand’ nos da un sonido inesperado: reggae que se funde con el funk. La dupla final ‘Glad Man Singing’ y ‘Your Fake Name Is Good Enough For Me’, uno de los temas más arriesgados junto con ‘Monkeys Uptown’, dan un cierre perfecto para un álbum que nos deja queriendo más.

Los grandes artistas se miden, repetidas veces, por las decisiones que toman respecto de sus rumbos musicales, y con ‘Kiss Each Other Clean’, Samuel Beam, a.k.a. Iron & Wine, deja en claro que las suyas son sinceras, arriesgadas y, más importante, acertadas.

9 de 10

Review by Agustín Olaizola.





Destroyer – ‘Kaputt’

16 01 2011

Lanzamiento: 25 de Enero de 2011
Genero: Indie Pop
Sello: Merge
Productor: David Carswell / John Collins

Dan Bejar lleva quince años escribiendo, elegante y retorcido, centenares de canciones retorcidas y elegantes. Este canadiense, prolífico, tarde o temprano, con su banda principal, Destroyer, tenía que dejar caer su masterpiece. Quince años no es tarde.

‘Kaputt’ es un disco arriesgado. Es una apuesta arriesgada en una década que no le corresponde, en un sonido que hoy para muchos es un chiste. No imagino otra producción que vuelva a los ‘80, al smooth y al acid jazz, a las flautas y saxos y sintetizadores, que no sea el de una vieja gloria caída que quiere revivir algo que para los demás es anacronismo o patetismo. ‘Kaputt’ cumple lo que propone y lo cumple con creces. Destroyer se propone meterse en un viaje a buscar un sonido que se había perdido y lo consigue.

Es asombroso como ‘Kaputt’ suena clásico y moderno al mismo tiempo, como es retro pero no deja de tener una temática actual y sentirse de este siglo, de sentirse inmediato. Es asombroso como puede estirar y doblar el tiempo. Es asombroso como el espíritu de Bowie observa desde lejos y con aprobación, pero sin interferir, el buen desarrollo de la ambiciosa obra de Bejar. Letras nostálgicas y oníricas, duras y sinceras, crípticas a veces y a veces fatalmente geniales (‘chasing cocaine through the backrooms of the world’) y un sonido orquestal que parece directamente extraído de un lugar oscuro y cálido que sabemos que es nuestro pero que nunca terminamos de encontrar nos tratan de explicar todos esos asombros. Podemos entenderlo o seguir asombrados, el goce es el mismo.

‘Kaputt’ empieza con un sueño narrado con el sensible y sedoso ritmo del jazz moderno que flirtea con la electrónica: ‘Chinatown’. Este tema presenta el disco de forma cabal y le pone la temperatura y el setting a los cincuenta minutos de experiencia que le siguen.

Esto no habla de uniformidad o de chatura. Todo en el disco tiene, inequívoco, su tiempo y espacio particular; cada track, cada momento de cada track, continúa a lo anterior y te prepara para lo que sigue (parece tan sencillo así escrito que sorprende). ‘Suicide Demo for Kara Walker’ (la más ambiciosa y lograda de las composiciones del álbum) es una devastadora experiencia de teclados, sintetizadores y vientos que dura ocho minutos y medio en los que la susurrante voz de Bejar nos impone una realidad que aceptamos y compartimos.

‘Savage Night at the Opera’ o ‘Downtown’ nos ponen en la misma atmósfera que ‘Chinatown’ nos prometió en un comienzo: esa atmósfera de ladrillo y anuncios de neón y aire nocturno, un saxo tenor comiéndose a la luna y una voz que pulula en inquietudes a las que no siempre acertamos a ponerles nombre.

‘Blue Eyes’ es, tal vez, el más accesible de los tracks del álbum (‘Poor in Love’ se le hace amiga en este aspecto), radiable, con adorable voz femenina y la sensación de que la banda ya sabe que todo lo propuesto va a cumplirse. ‘Kaputt’ y ‘Song for America’ inyectan funk a la mezcla en los momentos justos.

‘Kaputt’ cierra con otro sueño, ‘Bay of Pigs’, que dura poco más de once minutos, contado con pulsante parsimonia al comienzo y con groove y fuerza al final, dándonos en los últimos cinco minutos del track y del álbum la razón ineludible para poner repeat all, para volver a tratar de descifrar ‘Kaputt’, para dejarlo que se meta dentro nuestro. Para que nos modifique.

9 de 10

Review by Fernando Urralburu.








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