Starfucker – ‘Reptilians’

22 03 2011

Lanzamiento: 08 de Marzo de 2011
Género: Electronic / Indie pop
Sello: Polyvinyl
Productor: Jacob Portrait

La larga espera termino. A tres años de su primer lanzamiento, Starfucker nos trae su segundo LP. Una acertada descripción podría decir que es un sonido similar, sino idéntico, al de MGMT (siempre tuvo algo de esto, pero ahora es increíble la similitud).

Ritmos alegres, voces difusas y sonidos psicodélicos rodean al álbum en su totalidad. Esto es un punto flojo aunque no por la calidad de sonido, sino por la falta de diversidad que nos trae. No hay nada nuevo.

Cada track nos recuerda a lo que ya escuchamos de nuestros amigos Andrew VanWyngarden y Ben Goldwasser. Por ende, casi ningún tema destaca, salvo ‘Julius’ (single y mejorcito del producto) y algunas partes de otros tracks (‘Reptilians’ o ‘Death as a Fetish’).

No hay más que eso. Nos preguntamos que habrán querido hacer los STRFKR. Porque, como ya dijimos, Reptilians no nos deja absolutamente nada. Las pistas pasan como agua, sin darnos cuenta de que realmente hay algo sonando. Y esto nos entristece, más aun sabiendo que su anterior trabajo era realmente bueno: adictivo, nos llevaba a un ritmo marcado, un bajo preciso y esos beats eléctricos que marcaban el tempo de sus temas.

Recordamos ‘Biggie Small’ o ‘Rawnald Gregory Erickson the Second’ y se nos cae una lagrima.  Aburrido, repetitivo, el álbum termina por defraudarnos. Aunque, probablemente, a algún fanático de MGMT le agrade tal sonido.

5 de 10

Review by Juan I Zapata.

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Asobi Seksu – ‘Fluorescence’

24 02 2011

Lanzamiento: 15 de Febrero de 2011
Genero: Dream Pop / Shoegaze
Sello: Polyvinyl
Productor: Chris Zane

Si esperaban algo innovador, acá lo tienen.
Fluorescent encara un género raro, tranquilizador e intrigante mostrando, también, una faceta del indie y del rock.

Sin embargo este álbum no termina de gustar por su falta de uniformidad (y la de la banda) track por track. Nos muestran un sonido discordante y a eso se le suma la voz de Yuki Chikudate, que no agrada para nada.

En éste, su cuarto álbum, la banda se distiende y baja un cambio. De esa distención, el resultado. Como ya dijimos, lo que más falla es Yuki y su voz estridente. Los primeros dos temas (‘Coming Up’ y ‘Trails’) nos entretienen por momentos, pero el ingreso de Chikudate nos hace cambiar al tercer tema, ‘My Baby’, que tiene una muy potente influencia asiática. Y, en líneas generales, sucede lo mismo con el resto de los temas. Por ejemplo, el sexto, ‘Leave The Drummer Out There’, es un llamado hipnótico y tranquilizador, pero no nos alcanza. ¡Esa voz! ¡Nos invita a apagar el reproductor!

Como dijimos, el disco es innovador, de los pocos del género. Raro y no apto para cualquiera. Así que si los chicos quieren seguir así, que lo hagan, pero deberían reconsiderar el hecho de que la voz los está hundiendo. Mil disculpas, Yuki, pero es la posta.

4 de 10

Review by Juan I Zapata.








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